El Muelle explora la relación entre arquitectura, naturaleza y transformación material. Concebido como un espacio gastronómico en Playa del Carmen, el proyecto busca integrar la experiencia del habitar con la presencia de la vegetación, la materialidad y las condiciones propias del paisaje caribeño. Un estructura ligera que evoca formas provenientes de doblar dos tortillas, contenedor de nuestra gastronomía.
La intervención incorpora biochar producido a partir de sargazo, una biomasa que llega recurrentemente a las costas del Caribe mexicano y que representa uno de los desafíos ambientales de la región. Mediante un proceso de transformación térmica, este material se convierte en un carbón rico en carbono, con aplicaciones potenciales en distintos sistemas constructivos.
En esta obra, incorporamos 200 kg de Biochar tecnología de (Rubisco2®) en el desarrollo de concreto, explorando nuevas posibilidades para integrar materiales derivados de residuos orgánicos en la arquitectura. Esta investigación llevada a cabo por RubisCo2 forma parte de una búsqueda más amplia: transformar un problema ambiental en una oportunidad material, vinculando los ciclos ecológicos del territorio con los procesos de diseño y construcción.
Más que una solución aislada, el proyecto representa un ejercicio de experimentación. Una arquitectura que reconoce que los materiales no son recursos neutros, sino portadores de procesos, energía e historias; y que construir también implica reconsiderar de dónde provienen, cómo se transforman y qué huella dejan.
Muelle propone así una aproximación a la arquitectura regenerativa desde la práctica: diseñar, construir y experimentar con los recursos del territorio para imaginar otras formas de relación entre ciudad, materia y naturaleza.
(4T de Sargazo procesado - 2400 kg de CO2e de Impacto Climático Estimado.)

You may also like

↑Back to Top